
-En 1977 México y España tenían niveles de desarrollo similares. A 30 años de distancia las cosas son muy distintas.
-España en el 77 concluía con “el pacto de la Moncloa” un proceso difícil y doloroso que dividió a su población durante el franquismo.
- México venia de la crisis económica del 76, y estábamos sumergidos en una “guerra sucia”, donde muchos mexicanos estaban desaparecidos a causa de su participación política; no tuvimos un pacto o un acuerdo que reconciliase a los grupos antagonistas, de hecho aun lo estamos esperando 30 años después, con la llamada “fiscalía para los delitos del pasado”.
-En 1986 España se incorpora a la Comunidad Europea, para estar integrada completamente en 1993 con la firma del Tratado de la Unión Europea (UE).
-En enero de 1994, México esta metido en dos realidades: la de la reciente vigencia del Tratado de libre comercio y la de la irrupción de una guerrilla en el sureste mexicano, el EZLN, que hasta la fecha permanece actual.
-Y España aun cohabita con ETA.
En fin podíamos seguir enumerando puntos a comparar entre estos países, pero no es mi intención, además que no soy una especialista en el tema. Pero de verdad, a veces uno quisiera ir en contra de todas las concepciones políticamente correctas que hablan de la independencia de los pueblos y de la defensa de la soberanía, y no desear la rígida tutoría de pueblos exitosos como el Español, uno desearía estar en sintonía ideológica, económica y por supuesto política con este país, que sería –creo yo- de gran utilidad para un México que aun no encuentra el camino correcto para un verdadero avance y desarrollo.






















